*ESTATIZACIÓN DEL MÉRITO AJENO* Casa de «La Cultura Independencia»

Libardo Linarez
Director de Rótulo Ediciones

Ayer el Poeta Roger Herrera me envió algunas fotos de la Compañía Regional de Teatro del estado Portuguesa pidiendo solidaridad con esta agrupación porque los estaban desalojando de su sede después de 52 años de trayectoria ininterrumpida. Este hecho coincidió con el anuncio de la celebración del 42 aniversario de la Casa de la Cultura del municipio Independencia, que también sufrió una especie de intervención negociada y forzosa con los representantes de la agrupación teatral «Expresión Popular», que allí trabajan.

A mí entender esta infraestructura hoy, es solo la sede de la dirección de cultura de la alcaldía del municipio Independencia. Ya no es el ente cultural autónomo que se fraguó bajo el reclamo y gestiones de un cúmulo de luchadores sociales que supieron unir voluntades por encima de la antagonía política.

Recuerdo que siendo un niño de 11 años mi madre me pidió que la acompañara un sábado en la mañana al viejo dispensario de la Independencia porque iba a solidarizarse con una toma que habían hecho algunos vecinos de ese lugar exigiendo la construcción de una casa de la cultura en esos espacios.

Cuando llegamos al viejo dispensario nos recibieron las profesoras Rosa González y Elys Briceño, quienes agradecieron el acompañamiento y contaron las gestiones que se estaban realizando para concretar tales exigencias.

Entre los que dirigían esta iniciativa se encontraban: Carlos Gimenez, Eligio Vargas Ochoa, Juan Montesinos, Gustavo Aguiar, Denis Giménez, Migdalia Mora, Rosa Gonzalez y Elys Briceño, entre otros. Una de las razones que motivó la solicitud de construccion de la Casa Cultural, fue que el grupo de teatro Expresión Popular, no tenía un lugar donde ensayar.

Una de las actividades más significativas para lograr la construcción de la Casa de la Cultura fue «La noche de los 100 jóvenes», donde una gran cantidad de jovenes pernoctaron en el viejo dispensario, esto despertó la solidaridad de la comunidad con esta solicitud y luego acompañaron las diversas presiones que se hicieron para lograr la sede.

Luego de la demolición del viejo dispensario se logró la construcción de un R-1 y al siguiente año la construcción de la cancha deportiva del sector Plaza Sucre. Para 1982 se realizan los primeros juegos vacacionales de Plaza Sucre en la disciplinas de futbolito y voleibol. Recuerdo que participé con el Club Deportivo William Ortega y al siguiente año me incorporé al comité organizador por invitación de Gustavo Aguiar (Chavelo).

El Viacrucis Viviente tomó una efervescencia en sus primeros años y se convirtió en una puerta a decenas de jóvenes que tuvieron su primeros acercamientos a las artes escénicas. Muchos de ellos se convirtieron en actores consolidados.

A la par de ésto, un cúmulo de jóvenes nos integramos en la organización de los juegos vacacionales ampliando el número de disciplinas deportivas y por ende la población atendida. Hubo momentos en que participaron clubes de los 14 municipios del estado, convirtiendo esta actividad en un evento de carácter regional.

No cabe la menor duda de que la Casa de la Cultura se convirtió en una escuela de formación de dirigentes deportivos y socioculturales. Allí nació la primera asociación de Fútbol Salón que presidió por consenso nuestro amigo Bogar Rumbos, acompañado por Reinaldo Granados, Marcos Marqués, Freddy Montes, Gustavo Aguiar y mi persona. Bajo está gestión se creó la primera comisión árbitros federados de esta disciplina.

La Casa de la Cultura fue también epicentro del movimiento vecinal CORAVECI, que para su momento fue un modelo de integración vecinal porque supeditó el interés vecinal por encima del partidista.

La Casa de la Cultura ha sido el foco de múltiples comentarios por sus aciertos y desaciertos. Pero el fruto en el tiempo reivindica el atrevimiento inicial de aquel grupo de luchadores sociales que lograron un espacio que serviría de interacción y formación de nuevos luchadores sociales y activistas socioculturales como Jesús y Alexis Montesinos, Yony Anzola y Darvis García, por citar algunos.

Me atrevería a decir que la Casa de la Cultura de Independencia, en su esencia, ha desaparecido. Hoy es la sede de la dirección de cultura de la Alcaldía del municipio, el grupo Expresión Popular sólo ocupa un reducido espacio y algunos de sus integrantes fueron absorbidos como empleados del municipio.

La estatización de la actividad cultural, vecinal y deportiva ha generado la entropía de un sistema sociocultural que se manejaba sobre sus propios códigos y convicciones. Colonizar las conquistas ciudadanas se ha convertido en una premura de quien se sabe desguarnecido de algún tipo de antecedentes.

Recuerdo que en un acto en la Casa de la Cultura, donde se alegaban las pésimas condiciones de la infraestructura para justificar su intervención, al amigo José Mujica se le «olvidó» que en esas condiciones atendimos a miles jóvenes de todos los municipios del estado en los juegos vacacionales. Para los que les parezca exagerado, les comento que sólo en futbol salón masculino, categoría libre, participaban hasta 58 clubes, y existían las categorías juvenil e infantil A, B, C, y el fútbol salón femenino en tres categorías; más el básquet, voleibol, softbol, fútbol y beisbol. Toda una corporación deportiva autogestionada en su mejor momento, bajo una sinergia de desarrollo ciudadano en su máxima expresión.

En paralelo a ésto, Expresión Popular nunca dejó de desarrollar actividades teatrales por encima de las condiciones fatales de la infraestructura y recorrió diversos estados del país mostrando su trabajo. Simultáneo a esto, se desarrollaban cantidades de talleres formativos en alianza con diversas instituciones. Razón por la cual, alguna mejora a su infraestructura no justificaba su estatización.

Hoy, una Casa de la Cultura sigue siendo un sueño, porque nunca tuvimos lo que soñábamos mientras se construía con lo poco que se tenía. Pudiera decirse que nos convertimos en especialistas en gestionar actividades de alto impacto sin poseer nada a la mano.

No se puede negar que se cometieron muchos errores, pero también se dejó un fruto que hizo de aquel primer atrevimiento un hecho incuestionable.

La Casa de la Cultura fue una conquista de los vecinos del sector Plaza Sucre y comunidades aledañas, no fue una dádiva. De su seno surge la presión vecinal para acelerar el proceso de autonomía del municipio a través de CORAVECI, los Juegos Vacacionales, Juegos inter-barrios y navideños, el Centro Educativo Aquiles Nazoa, la Liga Nacional de fútbol menor, la Liga de fútbol veteranos y master, el Comité de Adultos Mayores, entre otras.

Son muchos los logros que difícilmente puedan llegar a ser estatizados. El desconocimiento premeditado de quienes aportamos desinteresadamente nuestro granito de arena para el sostenimiento de un espacio que hoy está ausente en su esencia. Permanece en la memoria de quienes gravitaron en cada una de las cosas que allí se construyeron.

Libardo Linarez
Director de Rótulo Ediciones.

Hector Gonzalez
Hector Gonzalez

Periodista (C.N.P: 26.081) y Locutor profesional certificado, con una sólida trayectoria en medios digitales y radiofónicos.

Se desempeña como director de la emisora web Rumbas y Sabor y del periódico digital NoticiasHG360.rumbasysabor.net, plataformas que integran información, entretenimiento y cultura con un estilo dinámico y cercano a la audiencia.

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